¿Piscina o playa?

El mar.

¿Toalla o pareo?

Depende de la función.

¿Liso o estampado?

Liso.

¿Cocinas o te cocinan?

Me cocinan.

¿Un color?

Azul.

¿Un plato?

Ostras.

¿Un libro?

“Un gran porvenir a la espalda”, Vittorio Gassman.

¿Una canción?

“Walk on the wild side”, Lou Reed.

¿Un aroma?

Todo menos el pachuli.

¿Un tejido?

Algodón.

¿Un objeto personal?

Móvil.

¿Un rincón favorito de tu casa?

Sofá.

 

Àngel Casas: "Creo bastante poco en la nueva música"

Hablamos de periodismo y música con el legendario presentador

¿Cómo se ve la televisión desde el otro lado?

Veo poca convencional. Está evolucionando muchísimos y hago como los jóvenes, que seleccionan a base de Netflix y otros. Veo temporadas enteras de series que están de moda como Narcos, Black Mirror, El Puente y House of Cards. Aunque me gustan más las películas. En la tele miro informativos, fútbol y cine. He abandonado bastante los programas excepto casos excepcionales como Évole.

¿Lo ves con ojo crítico?

Siempre porque conoces la profesión. He dirigido una tele durante 6 años, tengo cierta experiencia a la hora de orientar a la gente.

¿Es una retirada voluntaria?

Absolutamente, por edad ya me tocaba. Me retiré con 69 años. También por un tema médico, no podía mantener ese nivel de estrés. Me tocó la crisis y mi cuerpo no lo pudo aguantar demasiado. Mejor así que te retiren. De hecho, me propusieron renovar el contrato, pero no me veía con fuerza para continuar.

¿Aún haces alguna colaboración periodística?

Poca cosa. Primero estuve un año de desintoxicación. Entonces hice mi blog porque sería lo que me haría sentir más libre. Puedes escribir lo que quieras. El año pasado cada viernes La Vanguardia publicaba traducido al castellano el artículo del blog. Albert Om también me pidió una colaboración semanal con Islandia.

¿Por qué crees que no hay espacio en la televisión para la música?

El negocio musical ha cambiado mucho. Cuando empecé todos los diarios y revistas tenían su sección musical con crítica. Ahora no hay ni una. De tanto en tanto sí publican alguna cosa, pero sin continuidad. En los 70 yo hacía un artículo diario sobre música. Ahora los conceptos están pensados de cara a la red, que es quien da difusión, no los diarios. Ahora se aprovecha la música como excusa para hacer un concurso. Antes intentábamos dignificar la música con sonido en directo, dábamos conciertos, etc… Esto ahora o no vende o no interesa a nadie.

¿Ahora cómo te informas de música?

Por internet. Se puede hacer todo ahí. Yo ya no me informo de música. En el 83 dejé de escribir música y, coincidiendo con el inicio de TV3, me dediqué con más intensidad a la entrevista.

¿Aún descubres nueva música?

Muy poca, no estoy nada al día. A veces mi hija me informa de alguna cosa. Creo bastante poco en la nueva música que se hace ahora. No soporto a nadie. Todo es muy repetitivo. Yo aún escucho en CD y recupero material de mi época.

¿Y en cuanto a periodismo musical…?

Consumo muy poco. Hay alguna revista que aún funciona. Solo leo artículos en diarios y continúo pensando que un compañero mío, Diego Manrique, sigue siendo el mejor periodista musical de este país.

¿Qué consejos darías a un chico que se acaba de licenciar en periodismo?

Que se dedique a otra cosa. En serio. He procurado que ninguna de mis hijas se dedique al periodismo porque está muy jodido. Hay pocas posibilidades y mal pagadas. Es un desastre. El periodismo está condicionado por una economía, que está jodida, y por la competencia, que con tantos digitales está todo saturado. La tele lo ha contaminado todo con puros cotilleos. Perder 4 años de tu vida estudiando una cosa es vocacional y que llevas dentro no tiene sentido.