Júlia Solans

Estoy hasta los cojines
de la cuota de autónomos

¿De qué estás hasta los cojines?
Estoy hasta los cojines de: primero, de la cuota de autónomos, que debería desaparecer de la faz de la tierra; de que el sol en invierno brille menos y en verano demasiado.

¿En qué te has inspirado para hacer tu diseño?
Quería crear un personaje central que pudiera contar una historia, y es un perro, Matías, que está encima de un cohete espacial y va volando hacia un destino que le gusta mucho, y va con sus amigos que son una jirafa y una hormiga. Me inspiré en la idea de amistad, de hacerlo todo juntos, de ser valientes.

¿Y con el personaje Matías vas a hacer algo más?
Pues sí que me gustaría, es un inicio para un historia, un cuento, estaría bien.

¿Crees que en los últimos años ha habido un incremento de ilustradores o se les ha dado más visibilidad?
Sí, entre ellos supongo que también estoy yo. Hay una escena muy interesante de ilustración en Barcelona, y está muy bien, es muy interesante y positivo, cuantos más seamos también podemos hacer más presión para que se mejoren nuestras condiciones de trabajo.

¿Nos puedes contar un poco como es tu estilo?
Me gusta decir de mi estilo que engaña un poco, parece muy inocente, muy infantil pero siempre intento que tenga varias lecturas y entre ellas que tenga un punto de crítica, y un puntito de mala leche. No es necesario tener un estilo más realista para decir más cosas, si no que a través de un diseño amable, también te acercas a muchísima más gente y puedes ahí poner la semilla de tu mensaje más fácil.

¿Hay algo que se te haya resistido a dibujar?
Ui sí, un montón de cosas, con los cuerpos de las personas me peleo a diario para ver como funcionan, y las perspectivas y las sombras me las invento.

¿Recuerdas cuál fue tu primera ilustración?
De pequeña dibujaba un personaje muy feo, era una mezcla de Mafalda con una nariz enorme, era un personaje que me inventé. De pequeña tampoco dibujaba mucho, empecé a dibujar de mayor. Estudié ciencias políticas, me fui de Erasmus y cuando volví supe que no me quería dedicar a eso, y me puse a trabajar en una taquilla de cine, y como había muchas horas muertas cogí una libreta, empecé a dibujar y a dibujar, y me gustó, y lo primero que pensé es que tenía que estudiar diseño gráfico que me dio la base.

¿Qué nuevos proyectos tienes?
Estoy con varios proyectos editoriales, uno es un cuento infantil, otro es una cosa más técnica y luego tengo yo dos proyectos personales, que son dos cuentos para niños pero que se puedan trabajar las emociones.

¿Lo más positivo que te ha pasado este año?
El trabajo ha ido bien, hice la campaña de Sant Jordi de Barcelona.

¿Qué haces para no estar hasta los cojines?
Hay varias técnicas, la primera es ir a nadar, he descubierto que me relaja; cuando estoy muy hasta los cojines lo que hago es ponerlo en Facebook, escribo unas pequeñas notas donde maldigo a toda la humanidad, y eso está muy bien porque tengo muy buena recepción, muchos likes, y es un sentimiento de hermandad y dices ¡qué bien!, estamos todos hasta los cojines, y finalmente dibujo.

¿Qué significa hogar para ti?
Hogar es un sitio donde puedes estar bien, donde te sientes protegido, hay muchas maneras de encontrar un hogar, la sensación de que no te va a pasar nada que puedes encerrarte ahí y que puedes salir cuando quieras.  

¿A quién regalarías tu cojín?
Se lo voy a regalar a mi sobrino que acaba de nacer, que se llama Matías, y el perro también se llama Matías, se lo dediqué a él.

 

Fotografías: Mauricio Salinas